top of page

Los municipios que entiendan educación tendrán ventaja económica

Foto del escritor: Editorial
Editorial
hace 13 minutos
5 min de lectura
Banner Promocional Sr Zorro App Design Studio


Los municipios que entiendan educación tendrán ventaja económica Revista interAlcaldes

Durante décadas, muchos gobiernos municipales observaron la educación como una responsabilidad ajena. La nueva economía está cambiando esa lógica: los territorios capaces de conectar formación, empresas y talento tendrán una ventaja competitiva que será difícil construir cuando la inversión ya esté tocando la puerta.


La competitividad también se construye en las aulas

Un municipio puede tener suelo industrial, carreteras, servicios e incentivos y aun así perder una inversión. La razón puede encontrarse fuera del parque industrial: no disponer del talento suficiente para operar el proyecto.


Cuando una empresa analiza dónde instalar una planta, un centro tecnológico, una operación logística o un servicio especializado, ya no pregunta únicamente cuánto cuesta el terreno, qué tan cerca se encuentra una carretera o qué facilidades administrativas puede recibir. Cada vez pesa más otra pregunta: ¿existen las personas capacitadas para trabajar aquí?


México enfrenta una contradicción importante. Tiene una posición geográfica privilegiada, acceso al mercado estadounidense, una base manufacturera consolidada y una oportunidad para integrarse a cadenas productivas de mayor valor. Sin embargo, la disponibilidad de habilidades puede convertirse en uno de los límites para aprovecharla. La OCDE señala que alrededor de 75% de los empleadores en México reporta dificultades para cubrir puestos por falta de habilidades adecuadas. Al mismo tiempo, una proporción relevante de jóvenes mexicanos continúa sin concluir la educación media superior.


Esto cambia la conversación sobre desarrollo económico local. Un municipio puede disponer de parques industriales, conectividad carretera y reservas territoriales, pero si las empresas necesitan buscar técnicos, ingenieros, programadores, operadores especializados o supervisores en otras ciudades, su atractivo disminuye.


El talento deja entonces de ser únicamente un asunto educativo: se convierte en infraestructura económica.


“La próxima inversión no llegará necesariamente al municipio que tenga más suelo industrial, sino al que pueda demostrar que tiene el talento para operarla.”

Puedes escuchar este artículo aquí:


El municipio no controla la educación, pero sí puede organizar el territorio

Los ayuntamientos mexicanos no determinan por sí solos los programas académicos de universidades, tecnológicos o bachilleratos, ni administran la totalidad del sistema educativo. Pero esa limitación institucional no significa que deban mantenerse al margen.


El gobierno municipal ocupa una posición privilegiada para conocer qué empresas están llegando, qué sectores están creciendo, qué vacantes resultan difíciles de cubrir y qué capacidades laborales necesitará el territorio durante los próximos cinco o diez años.


La diferencia está en pasar de una política educativa observada desde fuera a una estrategia territorial de talento.


Un municipio puede convocar periódicamente a universidades, tecnológicos, bachilleratos, empresas, cámaras empresariales y autoridades estatales para identificar brechas concretas en manufactura avanzada, automatización, logística, tecnologías digitales, inglés técnico y otras competencias relacionadas con su vocación productiva.


La OCDE ha recomendado fortalecer los mecanismos de anticipación de habilidades y la coordinación con el sector empresarial para acercar la educación superior, técnica y profesional a las necesidades del mercado laboral. No se trata de convertir a las instituciones educativas en extensiones de las empresas, sino de reducir una desconexión costosa: jóvenes formándose en especialidades con oportunidades limitadas mientras compañías instaladas en la misma región no encuentran determinados perfiles.


Revista interAlcaldes Los municipios que entiendan educación tendrán ventaja económica

De atraer empresas a construir ecosistemas de talento

Aquí aparece una función distinta para la gobernanza local. Desarrollo económico y educación necesitan comenzar a dialogar como partes de una misma estrategia territorial.


Un municipio que quiera competir podría construir un Mapa Municipal de Talento actualizado periódicamente. El instrumento debería responder, al menos, cuatro preguntas: qué empleos existen actualmente, qué perfiles no logran cubrir las empresas, qué capacidades están formando las instituciones educativas y qué talento necesitarán las actividades económicas que el territorio pretende atraer.


A partir de esa información pueden coordinarse prácticas profesionales, modelos de formación dual, certificaciones técnicas, actualización de trabajadores, vinculación universidad-empresa y programas específicos para sectores estratégicos.


La dimensión económica es considerable. El Banco Mundial ha insistido en que las brechas de educación, salud, habilidades y participación laboral reducen la capacidad de los países para transformar su población en mayor productividad e ingresos futuros. En otras palabras, el capital humano no depende solamente de cuántos años permanece una persona en la escuela, sino de cuánto aprende, qué capacidades desarrolla y si posteriormente puede utilizarlas en una actividad productiva.


Por eso importa también mirar la estructura económica local. No todos los municipios parten de las mismas condiciones ni necesitan exactamente los mismos perfiles. Un territorio orientado a manufactura avanzada requiere capacidades distintas de uno especializado en turismo, logística, agroindustria, software o servicios médicos.


Pretender formar el mismo talento en territorios con vocaciones diferentes puede ampliar la distancia entre lo que enseñan las instituciones y lo que demanda cada economía local.


“Cuando una ciudad integra educación y desarrollo económico, deja de competir solamente por empresas y comienza a competir por cadenas de valor.”

Puedes ver este artículo aquí:


El talento también puede convertirse en política industrial municipal

Para los alcaldes, el cambio de perspectiva es importante. Una dirección municipal de desarrollo económico acostumbrada únicamente a atender inversionistas debería empezar también a conocer indicadores educativos y laborales.


¿Cuántos jóvenes concluyen el bachillerato? ¿Qué carreras ofrecen las instituciones locales? ¿Qué certificaciones están solicitando las empresas? ¿Qué perfiles se están contratando fuera del municipio? ¿Qué empleos cambiarán con la automatización? ¿Qué nuevas competencias serán necesarias por la digitalización y la inteligencia artificial?


Responder estas preguntas permite pasar de reaccionar ante las inversiones a prepararse para ellas. Esa diferencia aparentemente administrativa es, en realidad, una diferencia estratégica: significa pasar de la promoción económica a la planeación económica territorial.


La infraestructura seguirá siendo determinante. Energía, agua, seguridad, movilidad, conectividad y logística continuarán definiendo buena parte de la competitividad de una ciudad. Pero conforme las empresas incorporan automatización, digitalización e inteligencia artificial, la disponibilidad de capital humano especializado adquiere cada vez mayor peso.


Revista interAlcaldes infografía Los municipios que entiendan educación tendrán ventaja económica
Puedes descargar libremente esta infografía.

Una nave industrial puede construirse en meses. Formar técnicos, ingenieros, especialistas y capacidades institucionales requiere años.


Ahí estará una de las diferencias entre los municipios que simplemente esperen nuevas inversiones y aquellos que construyan deliberadamente las condiciones para recibirlas.


Los municipios que entiendan esto antes tendrán una ventaja difícil de alcanzar después: mientras algunos comenzarán a buscar talento cuando llegue la inversión, otros llevarán años formándolo.


La educación dejará entonces de ser únicamente un indicador social en los informes de gobierno y ocupará también el lugar que le corresponde dentro de la estrategia económica territorial.


¿Cuántos municipios mexicanos conocen hoy con precisión el talento que necesitará su economía dentro de cinco años y están trabajando desde ahora para formarlo?


Banner suscribete revista interAlcaldes

Escritor por: Editorial



Fuentes


Comentarios


bottom of page