México puede presumir ubicación, tratados y récords de inversión. Pero la relocalización no se decide en el mapa nacional: se decide en el municipio que puede ofrecer suelo ordenado, energía, agua, permisos y logística sin improvisación. La conversación sobre el nearshoring en México se ha contado demasiadas veces como una historia nacional. Se habla de posición geográfica, T-MEC, costos competitivos y récords de Inversión Extranjera Directa. Todo eso importa. Pero en la vida