México quiere atraer más fábricas, parques industriales, vivienda, hoteles, centros logísticos y nuevas inversiones. Pero muchas de las ciudades que compiten por ese crecimiento todavía no pueden garantizar uno de los recursos indispensables para sostenerlo: agua. La competitividad municipal está entrando en una etapa en la que tener suelo, carreteras y energía ya no será suficiente. Durante décadas, las ciudades compitieron mediante una fórmula relativamente conocida: infrae