Empresarios mexicanos en Texas. La oportunidad desaprovechada por muchos municipios
- Editorial

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Mientras Texas construye mecanismos para atraer inversión y empresas mexicanas, muchos municipios en México todavía observan a su diáspora principalmente a través de las remesas. Ahí existe una oportunidad económica mucho mayor: convertir empresarios, profesionistas y emprendedores mexicanos en una red de inversión, proveeduría, conocimiento y acceso al mercado estadounidense.
Durante décadas, numerosos municipios mexicanos aprendieron a relacionarse con sus comunidades en Estados Unidos a través de una cifra: las remesas.
Ese dinero ha sostenido hogares, financiado educación, mejorado viviendas e incluso ayudado a construir infraestructura comunitaria. México recibió 61,791 millones de dólares en remesas durante 2025, de acuerdo con Banco de México.
Pero limitar la relación con la diáspora al dinero que envía significa observar sólo una parte de su verdadero valor económico.
En Texas existe una generación de empresarios, profesionistas, comerciantes, ejecutivos e inversionistas mexicanos y de origen mexicano que dirige compañías, contrata trabajadores, participa en cadenas de suministro y conoce desde dentro uno de los mercados más importantes de Norteamérica.
El problema es que muchos municipios mexicanos todavía no saben quiénes son.
“El siguiente gran activo de la diáspora mexicana quizá no llegue como remesa: puede llegar como empresa, contrato, conocimiento o acceso a un nuevo mercado.”
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Texas ya forma parte de la geografía económica mexicana
México y Texas mantienen una relación que rebasa por mucho la condición de vecinos fronterizos.
En 2024, el comercio bilateral alcanzó aproximadamente 281,200 millones de dólares. México fue el principal socio comercial de Texas, su mayor mercado de exportación y su principal origen de importaciones.
Durante la última década, además, empresas mexicanas anunciaron decenas de proyectos de inversión en ese estado, con miles de millones de dólares comprometidos y miles de empleos asociados.
La integración también es humana. Aproximadamente 22% de los inmigrantes mexicanos residentes en Estados Unidos entre 2020 y 2024 vivían en Texas, con importantes concentraciones en áreas metropolitanas como Houston y Dallas.
Para muchos municipios mexicanos, por lo tanto, Texas no debería entenderse simplemente como territorio extranjero. Es parte de una geografía económica ampliada en la que viven consumidores, proveedores, inversionistas y empresarios vinculados directamente con México.
El capital que los municipios no están identificando
La oportunidad no consiste en pedirle más dinero a la diáspora.
Consiste en reconocer lo que ya sabe.
Un empresario mexicano establecido en Dallas puede conocer compradores interesados en productos nacionales. Uno en Houston puede identificar oportunidades para proveedores industriales. Un operador logístico en Laredo entiende requisitos, tiempos y problemas fronterizos. Un profesionista en Austin puede conocer sectores tecnológicos que difícilmente aparecen en el radar de una pequeña oficina municipal de desarrollo económico.
Ese conocimiento tiene valor.
También lo tienen sus contactos, reputación, experiencia comercial y capacidad para interpretar simultáneamente dos mercados.
Investigaciones sobre empresarios mexicanos en Texas muestran precisamente la diversidad de estos perfiles: desde propietarios de pequeñas compañías hasta emprendedores altamente calificados que participan en actividades empresariales transnacionales.
El municipio que únicamente registra cuántos migrantes viven fuera o cuánto dinero envían desconoce una pregunta mucho más estratégica:
¿qué capacidades económicas construyeron esas personas después de salir?

Migración y desarrollo económico ya no deberían trabajar separados
Aquí aparece uno de los principales desafíos institucionales.
En numerosos gobiernos locales, la atención a migrantes se aborda desde una lógica social: documentación, reunificación familiar, clubes de migrantes, apoyo comunitario o gestión de programas.
El desarrollo económico, en cambio, opera desde otra oficina: empresas, inversión, capacitación, comercio y promoción territorial.
Esa separación administrativa comienza a quedarse corta.
Un mexicano que vive en Texas puede ser simultáneamente migrante, empresario, inversionista, comprador, distribuidor y contacto internacional.
Por eso, las áreas municipales de migración y desarrollo económico deberían comenzar a compartir información, estrategias y objetivos.
Un registro voluntario de empresarios y profesionistas vinculados con el municipio podría clasificarlos por ciudad de residencia, sector, especialidad y posibles áreas de colaboración. A partir de esa red sería posible organizar reuniones empresariales virtuales, conectar proveedores locales con compradores estadounidenses, crear mentorías para PyMEs o presentar proyectos productivos concretos.
Consulados, cámaras empresariales, universidades y organizaciones de mexicanos en Estados Unidos pueden convertirse en nodos de esa infraestructura.
No se requiere abrir una oficina en Texas para comenzar. Se requiere saber a quién conectar con quién.
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Texas construye relaciones; los municipios deben hacer lo mismo
El contraste institucional es relevante.
Texas cuenta con mecanismos específicos para atraer empresas mexicanas, facilitar inversiones y conectar compañías texanas con mercados internacionales. Su estrategia parte de una premisa sencilla: las relaciones económicas no aparecen espontáneamente; deben cultivarse.
Muchos municipios mexicanos todavía esperan lo contrario.
Organizan encuentros con migrantes, celebran reuniones institucionales o participan en giras, pero pocas veces transforman esos contactos en una red económica permanente con indicadores concretos.
El éxito no debería medirse por fotografías o convenios firmados.
Debería medirse por proveedores vinculados, contratos obtenidos, empresas que comienzan a exportar, proyectos de inversión, mentorías empresariales y relaciones comerciales que sobrevivan al cambio de administración.
“Texas construye instituciones para atraer capital mexicano; demasiados municipios mexicanos todavía carecen de una estrategia para relacionarse con el capital mexicano que ya vive en Texas.”
De las remesas al capital relacional
El nearshoring suele explicarse mediante fábricas, parques industriales, carreteras, energía y cruces fronterizos.
Pero existe otra infraestructura económica menos visible: las personas capaces de moverse entre dos mercados.
Los empresarios mexicanos establecidos en Texas conocen consumidores, proveedores, regulaciones, prácticas comerciales y oportunidades en Estados Unidos. Al mismo tiempo, muchos conservan relaciones familiares, culturales y económicas con México.
Para un municipio pequeño o mediano, esa red puede representar una ventaja que ningún presupuesto tradicional de promoción económica podría comprar fácilmente.

Ahí es donde el concepto de Estado 33 adquiere una dimensión económica más profunda.
La diáspora no es solamente la población que salió de México y continúa enviando recursos. También puede convertirse en una extensión empresarial del territorio: una red distribuida de contactos, conocimientos, mercados y oportunidades.
La infraestructura básica ya existe.
Están los empresarios. Están los profesionistas. Están los consulados, las cámaras, las universidades, las cadenas productivas y una relación Texas–México que mueve cientos de miles de millones de dólares cada año.
Lo que falta en muchos casos es la estrategia municipal capaz de conectarlos.
¿Cuántas oportunidades económicas podría descubrir un municipio si, además de contabilizar las remesas que recibe desde Texas, comenzara a identificar las empresas, contactos, conocimientos y mercados que su propia diáspora ya construyó del otro lado de la frontera?
Escrito por: Editorial
Fuentes consultadas
Office of the Texas Governor — Texas & Mexico: Trade & FDI. Comercio bilateral, inversión y relación económica Texas–México.https://gov.texas.gov/uploads/files/business/Mexico-Profile.pdf
Banco de México — Ingresos y egresos por remesas, diciembre de 2025. Información anual sobre los ingresos por remesas recibidos por México.https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/remesas/%7BED06F2CB-06BA-2EC6-D145-73FF4579BADA%7D.pdf
Migration Policy Institute — Mexican Immigrants in the United States. Distribución geográfica de los inmigrantes mexicanos y su concentración en Texas.https://www.migrationpolicy.org/journal/spotlight/mexican-immigrants-united-states
Southern Methodist University — Contemporary High-Skilled Mexican Immigrant Entrepreneurs in Texas. Investigación sobre empresarios mexicanos y actividades empresariales transnacionales.https://scholar.smu.edu/texasmexico-research/12/
Rice University Baker Institute — The Role of Mexican Migrant Entrepreneurs in the Creation of Small and Medium-sized Businesses in the U.S. Análisis sobre emprendimiento migrante mexicano, redes empresariales y acceso a financiamiento.https://www.bakerinstitute.org/research/role-mexican-migrant-entrepreneurs-creation-small-and-medium-sized-businesses-us
Office of the Texas Governor — International Business & Trade. Estrategia estatal para atraer inversión internacional y conectar empresas con mercados globales.https://gov.texas.gov/business/page/international





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