En 2025, la promesa de “ciudades inteligentes” dejó de ser un discurso aspiracional para convertirse en un terreno de competencia económica y política. La inteligencia artificial (IA) ya no es un accesorio tecnológico: es el nuevo sistema operativo urbano. Decide qué baches se atienden primero, qué rutas de transporte se ajustan en tiempo real, dónde se despliega seguridad, cómo se prioriza el agua en sequía y hasta qué trámites se aceleran para atraer inversión. El debate re