El nearshoring ya no es una promesa futura: está reconfigurando inversiones, cadenas productivas y decisiones de localización en México. La verdadera competencia comienza ahora, porque el beneficio no dependerá solamente del país, sino de qué estados y municipios estén realmente preparados para recibir, operar y retener esas inversiones. La relocalización dejó de ser una promesa Durante varios años México habló del nearshoring como una oportunidad extraordinaria derivada de l