Durante décadas, las ciudades compitieron por atraer fábricas, oficinas e inversión. La siguiente competencia será distinta: ganarán los territorios capaces de formar, atraer y retener a las personas que esas empresas necesitan para crecer. Una planta industrial puede construirse en dos años. Una nave logística puede levantarse en meses. Una empresa puede decidir una nueva ubicación después de comparar costos, infraestructura, energía, agua, incentivos y conectividad. Pero fo