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Los datos también son infraestructura económica

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    Editorial
  • hace 22 minutos
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Los datos también son infraestructura económica Revista interAlcaldes

Integrar catastro, actividad productiva, servicios, movilidad y trámites permite reducir la incertidumbre, mejorar la recaudación y convertir la información municipal en una ventaja competitiva.


Cuando un gobierno municipal habla de infraestructura económica suele pensar en carreteras, parques industriales, redes de agua, energía o conectividad. Son activos visibles: se presupuestan, se construyen y modifican físicamente el territorio. Sin embargo, existe otra infraestructura menos evidente que determina si esas inversiones pueden aprovecharse con eficiencia: la capacidad de producir, integrar y utilizar datos confiables.


Un municipio puede ofrecer suelo industrial, acceso carretero y mano de obra, pero perder una inversión porque no sabe responder qué predios tienen un uso compatible, qué capacidad hídrica o eléctrica existe, cuánto tardará una licencia, dónde se concentran los proveedores o qué riesgos rodean una ubicación. La ausencia de información precisa no es únicamente un problema administrativo. Es un costo económico que alarga decisiones, eleva riesgos y debilita la confianza.


“Un territorio que no puede explicarse con datos tampoco puede competir con claridad.”

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México dispone de una base informativa considerable. La edición vigente del Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas del INEGI reúne información de más de seis millones de establecimientos, incluidos su ubicación, actividad y tamaño. El valor económico surge cuando esos registros se conectan con catastros actualizados, usos de suelo, licencias, movilidad, agua, energía, seguridad, vivienda y disponibilidad de talento. Aisladas, las bases describen fragmentos; integradas, permiten leer el sistema productivo local.


La incertidumbre también cuesta

Para una empresa, elegir dónde instalarse implica comparar riesgos, tiempos y costos. Cuando la información territorial está repartida entre oficinas, hojas de cálculo, expedientes físicos y plataformas incompatibles, la decisión se vuelve más lenta y costosa. También aumenta la discrecionalidad: distintas dependencias pueden ofrecer respuestas contradictorias sobre un mismo predio, trámite o servicio.


El desafío no se resuelve con un portal que acumule archivos. En la edición 2025 del índice OURdata de la OCDE —que evalúa las políticas nacionales de datos abiertos en una escala de 0 a 1— México obtuvo 0.25, por debajo del promedio de 0.53. En el componente de apoyo gubernamental para la reutilización obtuvo 0.00, mientras Brasil alcanzó un resultado compuesto de 0.70. Aunque el indicador no califica directamente a los municipios, evidencia una brecha institucional relevante: publicar información es distinto de crear condiciones para reutilizarla y convertirla en valor público y económico.


Por ello, una infraestructura de información requiere reglas, responsables y mantenimiento. Debe establecer qué dependencia genera cada registro, con qué estándar, cada cuánto lo actualiza, cómo corrige errores, quién puede consultarlo y bajo qué condiciones se comparte. También necesita interoperabilidad, protección de datos personales, ciberseguridad y servidores públicos capaces de interpretar la información.


Revista interAlcaldes Los datos también son infraestructura económica

Del catastro a la estrategia territorial

El catastro es un punto de partida, pero no debe ser el destino final. Un municipio competitivo necesita una arquitectura que relacione predios, domicilios, unidades económicas, permisos, infraestructura y servicios mediante identificadores comunes.


Esa integración puede revelar corredores logísticos, zonas comerciales saturadas, áreas donde la vivienda no acompaña al empleo, redes con capacidad insuficiente o predios subutilizados. También puede mejorar la recaudación predial, detectar cambios en el uso de suelo y orientar la inversión pública hacia los lugares con mayor impacto productivo.


El Banco Mundial sostiene que el aprovechamiento de los datos requiere sistemas integrados para producirlos, protegerlos, intercambiarlos y utilizarlos en la planeación. Esta visión ya se traduce en inversión pública. En 2025 aprobó un crédito concesional de 35 millones de dólares para fortalecer la infraestructura geoespacial de Uzbekistán, acompañado por aproximadamente 5.7 millones de dólares de cofinanciamiento gubernamental. El proyecto incluye catastros, registros de direcciones, estándares, centros de datos y capacidades regionales y municipales porque la falta de información territorial confiable limita la planeación y desalienta inversiones.


La lección es aplicable a México: los datos geográficos, económicos y administrativos no son anexos tecnológicos. Son una plataforma para disminuir la incertidumbre, elevar la productividad del gasto público y dar mayor certeza a ciudadanos y empresas.


“La infraestructura física mueve mercancías; la infraestructura de datos mueve decisiones.”

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Una agenda económica municipal

La construcción de esta capacidad puede comenzar con una prioridad concreta: integrar un mapa económico territorial que conecte catastro, uso de suelo, licencias, servicios, movilidad y actividad empresarial. No se trata de acumular toda la información posible, sino de identificar los registros de mayor valor, depurarlos y mantenerlos actualizados y operativos.


Revista interAlcaldes infografía Los datos también son infraestructura económica
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El éxito debe medirse mediante resultados: menos tiempo para responder a un inversionista, mayor precisión en la planeación, permisos más ágiles, mejor recaudación predial y decisiones públicas trazables. También exige continuidad administrativa, porque una base desactualizada puede generar tanta incertidumbre como la ausencia de información.


Los municipios que traten los datos como infraestructura podrán anticipar presiones, orientar inversiones y negociar proyectos con mayor inteligencia. Los que continúen administrándolos como archivos dispersos seguirán pagando la factura de la improvisación.


¿Su municipio ya está construyendo la infraestructura de datos que necesita para competir o todavía gobierna la economía territorial con información fragmentada?


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Escrito por: Editorial



Fuentes consultadas

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