Durante décadas, México construyó buena parte de su competitividad industrial sobre una combinación poderosa: cercanía con Estados Unidos, capacidad manufacturera y costos laborales competitivos. Esa fórmula sigue importando, pero ya no es suficiente. La nueva fábrica también quiere saber si encontrará a las personas capaces de operarla, automatizarla y hacerla más productiva. La geografía industrial está cambiando. Automatización, inteligencia artificial, robótica, electromo