En un momento en el que la economía global se reorganiza con una velocidad inédita, las ciudades han dejado de ser únicamente centros administrativos para convertirse en verdaderos nodos de poder económico, político y estratégico. Hoy, el desarrollo ya no se define únicamente desde los gobiernos nacionales, sino desde la capacidad de las alcaldías, municipios y estados para insertarse en redes globales de cooperación, competencia e innovación. México enfrenta, en este conte