En una era marcada por la emergencia climática, el turismo —uno de los sectores económicos más dinámicos del continente— enfrenta un dilema ineludible: adaptarse al cambio o volverse insostenible. Entre México y Estados Unidos, dos naciones unidas por flujos turísticos masivos y una biodiversidad compartida, el desarrollo de infraestructuras turísticas sostenibles ya no es una opción estratégica, sino una urgencia económica, ambiental y social. Desde Baja California hasta Flo