La experiencia del Mundial se jugará también en calles, rutas, plazas y estaciones. Ahí se sabrá si las ciudades mexicanas están listas. El Mundial 2026 tendrá una prueba que no aparecerá en las transmisiones: la capacidad de las ciudades mexicanas para mover, cuidar y ordenar a miles de personas al mismo tiempo. Los estadios pueden estar listos. Los boletos pueden venderse. Los hoteles pueden llenarse. Pero si el transporte colapsa, si la seguridad se percibe frágil o si el