Pocas duplas urbanas explican mejor la nueva economía de Norteamérica que Houston y Monterrey. Una concentra músculo energético, puertos, capital técnico y acceso global; la otra convierte esa fuerza en manufactura, proveeduría, exportación y ejecución industrial. No son ciudades espejo, sino ciudades complementarias. En 2026, mientras el FMI proyecta un crecimiento de 2.4% para Estados Unidos y de 1.5% para México, la verdadera pregunta no es cuál economía crecerá más, sino