En 2025, las organizaciones sin fines de lucro que operan entre México y Estados Unidos enfrentan una paradoja incómoda: nunca habían tenido tantas herramientas tecnológicas para administrar recursos, demostrar impacto y acceder a donantes; pero tampoco habían estado tan expuestas a la volatilidad económica, a la desconfianza pública y a la presión regulatoria. En la región fronteriza y en los corredores binacionales (migración, agua, salud, educación, vivienda), la filantrop