La discusión sobre China en América Latina ya no pertenece solo a cancillerías, puertos o ministerios de economía. Hoy se juega en los municipios industriales, en los parques logísticos, en los corredores energéticos y en las ciudades que aspiran a integrarse a cadenas de valor que conectan con Estados Unidos, Europa y África. El dato de fondo es contundente: el comercio entre China y América Latina superó los 500 mil millones de dólares en 2024, mientras la región cerró ese