En medio de un entorno global marcado por los retos climáticos, la migración y la desigualdad social, las fundaciones binacionales han emergido como actores clave en la frontera invisible entre la cooperación filantrópica y la diplomacia ciudadana. Particularmente, Jalisco y Texas —regiones hermanas por su historia migratoria, comercial y cultural— han intensificado en 2024 una colaboración sin precedentes en proyectos sociales y ambientales impulsados por fundaciones de orig