Una raíz compartida puede abrir la puerta del ayuntamiento estadounidense. Para que esa cercanía sirva a un municipio mexicano hacen falta una necesidad común, autoridades capaces de atenderla y compromisos que sobrevivan a la primera fotografía. Un alcalde mexicano puede conseguir una reunión con un concejal de origen mexicano y volver con una noticia para su comunidad. La prueba llega después: si nadie define qué trabajarán las dos ciudades, quién responderá y cuándo inform