La competitividad de Norteamérica ya no depende solo del T-MEC: se juega en los cruces, las aduanas, los corredores logísticos y los municipios fronterizos. La frontera entre México y Estados Unidos dejó de ser una periferia. Es la infraestructura donde Norteamérica mide su capacidad para producir, abastecerse y protegerse. En cada cruce se define si una cadena de suministro gana tiempo, pierde dinero o deja de ser confiable. El 1 de julio de 2026, Estados Unidos no aceptó re