En un municipio de menos de seis mil habitantes, el dinero que cruza la frontera ya es una infraestructura familiar. El reto no es celebrarlo: es convertir la relación binacional en patrimonio, empresa y capacidad local. El peso se mide en alcance, no solo en dólares Chiquilistlán no se entiende únicamente desde su Ley de Ingresos. También se explica desde las transferencias que cruzan la frontera y entran directamente a las decisiones domésticas: alimentación, vivienda, salu